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 Música para los Muertos

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Fecha de inscripción: 24/07/2009

MensajeTema: Música para los Muertos   Vie Nov 06, 2009 1:02 am

Música para los Muertos
Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas
CDI

1. El copal (sikií) / 1'25"
Pueblo indígena: Triqui.

Día de muertos. Fiestas indígenas Interpretes: Dueto San Gabriel.
Fernando Trinidad Gómez, violín y Francisco Santiago Castillo, guitarra
sexta (sin la sexta cuerda).
Procedencia: San Gabriel Chicahuaxtla, Mpio. de Putla, Oaxaca.
Grabado en el Centro de Producción Musical Indígena, Estudio Gabriel
Saldivar en 1999. Fuente: Música Tradicional Triqui Alta vol. 2

Para el pueblo Triqui la música juega un papel de suma importancia, ya
que es un vehículo vital para la transmisión de su cultura, es por eso,
que su música esta relacionada con el mundo de lo divino y lo sagrado,
también hacen alusión a momentos históricos importantes, a la vida
cotidiana, la naturaleza, o bien son propias de celebraciones como la
Semana Santa, Navidad, etc.

El copal es una pieza musical que se interpreta en la fiesta de Todos
Santos, y es utilizada como elemento ceremonial en el sahumado de
ofrendas. Cabe mencionar que no solo se utiliza en esta fiesta, ya que
es una pieza que tiene una función purificadora y como tal es utilizada
en los rituales que lo requieran.

2. Te,te,te Nima Santo - Baila, baila, baila, corazón en el alma - (Son de la danza de los huehuetones) / 3'17"
Pueblo indígena: Mazateco.

Interpretes: grupo "Anti" de Río Sapo Chilchotla: Ernesto Parra Silva
(director) 1ª voz y guitarra; Raúl Parra Silva, violín, 2ª voz y
maracas; Isidro Parra Silva, tambor y Leopoldo Parra Pacheco, cencerro.
Procedencia: Río Sapo, Chilchotla, Oaxaca.
Grabado en la XEOJN "La voz de la Chinantla" en 1994. Fuente. La música en la Chinantla. Sonidos del México profundo vol. 11

Chamaa (hombres negros) y huehuetones (viejos danzantes), es la danza
con mayor importancia en la zona Mazateca alta, ésta, se realiza dentro
de la celebración de Todos Santos del 27 de octubre al 3 de noviembre,
para lo cual, los huehuetones acuden al panteón a pedirle permiso a la
madre naturaleza para que salgan las almas de los difuntos a recibir
sus ofrendas y a compartir la fiesta con los vivos: sus parientes y
amigos.

Terminando la danza de los huehuetones, el día 3 de noviembre se
realiza la "quiebra de piñatas" en el panteón y en algunas casas. Ese
mismo día por la tarde, las almas de los niños difuntos se marchan;
para ayudarlos, la gente les coloca veladoras a la orilla del camino
que anduvieron en vida.

Los participantes de la danza deben tener más de 20 años de edad y el
compromiso que adquieren se prolonga por siete años consecutivos. Para
la presentación de esta danza, se visten con la ropa de los difuntos,
también usan calzón de manta, huaraches, zapatos de cartón, huipiles y
máscaras de madera de ojonote. La danza se acompaña con la música de
violines, guitarra, güiro y tambores que ellos mismos construyen.

Te, te, te nima santo, es una pieza del repertorio de la danza de huehuetones, que es interpretada en estas fechas.

3. Ya se va la niña (cántico de alabanza) / 1'20"
Pueblo indígena: Mazahua.

Interpretes: Lorenzo Pacheco Domínguez, violín y Pedro González, tambora.
Procedencia: San Pedro el Alto, Temascalcingo, Estado de México.
Grabado en San Pedro el Alto por Enrique Greiner Ortíz, en 1993. Fuente: Música Mazahua del Estado de México (master)

El pueblo Mazahua muestra un universo musical tan disímil y complejo,
que tan sólo en el Estado de México, existen un sin fin de agrupaciones
que mantienen elementos de diferentes épocas e influencias de varias
culturas, que confluyen a la vez en los mismos tiempos y espacios
dedicados a la religión y a las actividades sociales de esparcimiento.
El violín y la tambora es una de estas dotaciones que está presente en
los momentos más importantes de la vida de los mazahuas, desde danzas
propiciatorias de la agricultura como la danza de romanos; Danzas
ligadas a la Natividad del Niño Jesús como la danza de pastoras; piezas
para los viejos de Corpus y no falta en su repertorio las piezas
fúnebres para velar a un angelito o algún cántico de alabanza que
acompañe a los difuntos en su viaje al otro mundo.

Entre los mazahuas, las alabanzas son interpretadas indistintamente por
mujeres u hombres; normalmente estas personas tienen algún cargo
religioso o son solicitadas por los encargados de las festividades. El
ejemplo presentado en este fonograma con esta dotación instrumental de
violín y tambora, es la música de alabanzas, que se utiliza para
acompañar a los difuntos en su último viaje.

4. El Gran San Juan (música para la ceremonia del día de muertos) / 3'58"
Pueblo indígena: Tzotzil.

Interpretes: Lorenzo Muñoz Gómez, voz y sonaja; Domingo Hernández,
arpa; Juan Gómez Gómez, acordeón y Salvador Gómez Gómez, guitarra de 12
cuerdas.
Procedencia: Milpoleta, Mpio. de San Juan Chamula.
Grabado en Paraje Milpoleta, Mpio. de San Juan Chamula por personal de
la XEVFS "La voz de la frontera sur" en 1994. Fuente. Sistema de
radiodifusoras culturales indigenistas vol. 1

La música que se interpreta durante la celebración del Día de Muertos
entre los Tzotziles de Milpoleta, municipio de San Juan Chamula, se
hace principalmente en dos momentos, que es antes y después de la
comida. Los anfitriones de la comida, son todas aquellas familias que
ponen ofrendas en sus casas y que invitan a sus parientes, por lo
general a la gente de mayor edad. Los invitados se sientan en mesas que
se colocan cerca de la ofrenda.

A partir de las ocho de la mañana aproximadamente, momento en que las
almas se van, se comienza a recoger las ofrendas, toda la comida que se
recoge se reparte entre los invitados. Cuando una ofrenda se termina de
repartir, surgen nuevas invitaciones a otras ofrendas a las que los
invitados asisten para continuar con la comida y formar parte de la
repartición de ofrendas.

El Gran San Juan, es el tercer canto de esta ceremonia en la cual se
reparten los alimentos de la ofrenda a los asistentes, el primero es
Santa María, después Tres Señoras encargadas de cargar agua, El Gran
San Juan, Su Sagrado Bastón y finalmente Pequeño San Juan. Cada una de
estas piezas a las cuales denominan también sones, van unidos
musicalmente, ya que integran un solo canto en la ceremonia del Día de
Muertos. Es importante señalar que "El Gran San Juan" también se
presenta en el contexto de otras festividades. Los instrumentos que
acompañan el canto son un ejemplo de las dotaciones clásicas de los
tzotziles.

5. Honor y Gloria (marcha fúnebre) / 8'50"
Pueblo indígena: Cuicateco.

Interpretes: Banda, 11 integrantes, representados por Camerino Juárez P.
Procedencia: San Andrés Papalo, Oaxaca.
Grabado en el LIII Encuentro de Música y Danza Indígena en Cuicatlán, Oaxaca por Alejandro Méndez en 1982. Fuente. EMDI LIII C3.

Las bandas de viento entre las comunidades indígenas, tomaron un
profundo arraigo a partir de las dos primeras décadas del Siglo XX, con
la creación de la clase de instrumentación para bandas militares y su
instrucción musical pública por encargo del entonces presidente
Porfirio Díaz. Fueron principalmente tres estados los que obtuvieron un
lugar preferente, en este periodo; Oaxaca, Morelos y Michoacán,
particularmente cuando la inspección de músicos militares desaparece y
muchos de los integrantes de estas bandas se incorporan a agrupaciones
civiles. Los repertorios de las bandas de viento fueron adecuándose y
adaptándose a las necesidades rituales, ceremoniales y sociales de
muchas comunidades indígenas, surgiendo nuevas creaciones, o bien
adaptando las ya existentes, este es un ejemplo de marchas que muestran
una clara influencia del estilo regional en su cadencia que nos remite
a los sones serranos adoptado ya, como música tradicional de ceremonias
funerarias.

6. Del pastor (pieza de la danza de baila viejo) / 2'28"
Pueblo indígena: Chontal de Tabasco.

Interpretes: Refugio Bernardo Esteban y Cándido Hernández Arias,
maracas y voces; Román Rodríguez de la Cruz, flauta de carrizo de 7
orificios; Maximino Esteban Magaña, tambor grande de doble membrana y
Cirilo Isidro Hernández, tambor chico de doble membrana.
Procedencia: Mazateupa y Tucta, Nacajuca, Tabasco.
Grabado en el estudio de la XETEB "Radio mar", Campeche, Campeche, por
el Ing. Pablo Romero, durante el "I Encuentro de Pueblos Mayas" en
1993. Fuente. Música de los Pueblos Mayas vol. 2

El baila viejo es un rito ancestral propiciatorio de la agricultura y
la pesca, que antiguamente extendía su función a ritos de paso como los
nacimientos y velaciones. Esta danza se representa principalmente en
las comunidades de Tucta y Guaytalpa, Nacajuca.

Los baila viejo, son dos o cuatro jóvenes danzantes no iniciados en la
vida sexual, los cuales bailan descalzos portando sobre la cabeza
máscaras con rasgos que semejan ancianos y ancianas, en la mano derecha
un chín chín (Instrumento de percusión semejante a una maraca) y en la
izquierda un pequeño abanico de guano con el que reverencian al Santo
Patrón en el altar, pidiendo y agradeciendo sus bondades y favores. El
abanico, es una oración no verbal a las deidades para atraer buenos
augurios. Se quema el Achón y se emiten gritos como parte del pulso
ritual.

La música de tambor y pito que acompaña a esta danza, se compone de
varios sones, a cada uno de ellos los danzantes bailan en círculos
rutinariamente, emitiendo a intervalos fuertes gritos durante toda la
noche.

7. Sin Nombre (marcha fúnebre) / 6'07"
Pueblo indígena: Chocholteco.

Interpretes: Banda de San Antonio Abad (nueve elementos), representados por Cándido Cruz López.
Procedencia, San Antonio Abad, Mpio. de Santiago Thuitlán, Oaxaca.
Grabado en el XXX Encuentro de Música y Danza Indígena en San Juan
Bautista Coixtlahuaca, Oaxaca por Rodolfo Sánchez en 1980. Fuente. EMDI
XXX C2

Originalmente la marcha no está sólo vinculada a la actividad militar;
también ocupa en los rituales cristianos una función particular como es
el de dar el paso a las procesiones. Cabe mencionar que la marcha es
una forma de música destinada originalmente para acompañar el paso de
las tropas o de las procesiones, por tal motivo la marcha se escribe
por lo común en un compás de 2/2 o 4/4, y pueden ser ligeras, de
desfile, lentas o rápidas, con distintas variantes todas ellas.

Así, tenemos que en diversos lugares, las bandas tocan marchas para
acompañar también a los cortejos fúnebres; tal es el caso de este
ejemplo de marcha fúnebre utilizada por los Chocholtecos, la cual se
encuentra en un compás de 4/4 y presenta cambios en su agógica.

8. El día de muertos (pirekua) / 3'40"
Pueblo indígena: Purépecha.

Interpretes: Trío San Martín de Santa Cruz Tanaco, Mpio. De Cherán, Michoacán.
Procedencia: Santa Cruz Tanaco, Cherán, Michoacán. Grabado en la XEPUR
"La voz de los Purépechas", por personal de la radio en 1983. Fuente.
Cultivando amigos: pirekuas, sones y abajeños. Sonidos del México
profundo vol. 4

La pirekua es un género característico de la música purépecha. La
palabra "pirekua" se traduce al español como canto o canción y son
interpretadas por los "pireri" que quiere decir cantor o interprete de
canciones. El canto en purépecha es uno de los elementos fundamentales
de este género; y puede ser interpretado con agrupaciones que van desde
solistas, duetos, tríos, hasta grupos corales a "capella", y estos
mismos pueden ser acompañados con una o dos guitarras o hasta con una
orquesta de cuerdas y en la actualidad también con bandas de viento.

La temática de las pirekuas es muy variado, pues es a través de esta,
que los purépechas manifiestan su cosmovisión. En este caso, la pirekua
de "El Día de Muertos", es una pieza que habla del pesar por un amor no
correspondido, interpretada por los pireris en la celebración de Todos
Santos.

"El día que yo me muera no te molestes en ir a verme,
Ya no nos veremos en este mundo;
pero sí te pido un favor,
llévame cuando menos una vela el día de los muertos,
porque tú eres la causa, Carolinita,
y vas a ser la causa si llego a morir;
pero si tú te mueres primero, Carolinita,
yo sí te voy a ir a visitar todos los días en el panteón
y no únicamente el día de los muertos.
Y si no pudieras ir para esa fecha y vas al siguiente día,
es lo mismo, yo te seguiré esperando."

9. Fin del hombre (Marcha fúnebre) / 10'14"
Pueblo indígena: Nahua de Veracruz.

Interpretes: Banda de viento (10 integrantes), Director, Juan Agustín Burgos.
Procedencia: Comunidad de Atempa, Barrio de Tapamixco, de Ilamatlán, Veracruz.
Grabado en el XXIII Encuentro de Música y Danza Indígena en
Huayacocotla, Veracruz, por Rodolfo Sánchez en 1979. Fuente. EMDI XXIII
C1.

La banda es una de las expresiones que caracterizan la producción
musical de la huasteca Veracruzana, principalmente entre la población
indígena de la sierra. Son estas las encargadas de amenizar las
festividades que tradicionalmente se celebran en las comunidades, con
reducidos grupos que van de entre ocho y quince integrantes, que por lo
general "tocan de oído", es decir sin partituras, pero siempre bajo la
dirección del director o "capitán", que en la mayoría de los casos es
el trompetista principal.

En estas festividades, las bandas se encargan de ejecutar alabanzas en
los atrios de las iglesias, tocar sones para la quema de fuegos
artificiales, amenizar los bailes, y encabezar las procesiones
religiosas o funerarias; como es el caso de este ejemplo musical que
presentamos.

10. Son de los angelitos (son) / 4'36"
Pueblo indígena: Mixe.

Interpretes: Grupo de música y danza de Buenavista, representante Ricardo Luis.
Procedencia: Buenavista, Oaxaca.
Grabado en el LVII Encuentro de Música y Danza Indígena en San Juan
Guichicovi, Oaxaca, por Alejandro Méndez en 1982. Fuente. EMDI LVII C3/
EMDILVII C4.

La música para los Mixe como para la mayoría de los grupos indígenas de
nuestro país, está íntimamente ligada a prácticamente toda actividad
humana: para el nacimiento, durante el desarrollo de la vida y al
momento de la muerte. Los Mixe hacen una diferenciación entre la muerte
de una persona mayor y la de un niño; esta distinción se plasma en la
música, es así, que podemos encontrar alabanzas o música de angelitos
que se interpretan sólo cuando muere algún niño. Esta pieza musical, es
utilizada por los Mixe para despedir a los infantes difuntos.

En este ejemplo, podemos escuchar instrumentos como el cántaro,
jaranitas de cuatro y cinco ordenes de cuerdas y una jaranita primera a
manera de requinto, cabe señalar, que esta instrumentación de
cordófonos, es una influencia clara de los grupos jaraneros del estado
de Veracruz, ya que esta región de la mixe baja, se encuentra en el
limite de ambos estados.

11. Marcha fúnebre 1 y 2 (marcha ceremonial fúnebre) / 4'30"
Pueblo indígena: Nahua de Puebla.

Intérpretes: Banda de Yaonahuac (10 integrantes) representados por
Francisco Colon, dotación instrumental, 2 saxofones alto y tenor,
trombón de émbolos, clarinete y clarinete bajo, bombo, platillos y
tarola.
Procedencia: Yaonahuac, Puebla.
Grabado en el XXXV Encuentro de Música y Danza Indígena en Teziutlán, Puebla, por Rodolfo Sánchez en 1980. Fuente. EMDIXXXV C4.

Antiguamente los grupos musicales de instrumentos de viento o cuerda se
les conocía con el nombre genérico de bandas. En la actualidad sólo
reciben este nombre los conjuntos de viento y percusión.

Las bandas tienen un fuerte arraigo en diferentes grupos étnicos del
país -que generalmente viven o vivieron en regiones apartadas, carentes
de entre otros servicios de energía eléctrica. En estas condiciones, la
banda a jugado un papel importante en la cohesión social y religiosa de
estos pueblos. Así, tenemos que la función de la banda va (en algunos
lugares) desde acompañar las misas solemnes y procesiones religiosas,
hasta amenizar las peleas de gallos o corridas de toros. Por lo mismo
su repertorio es muy amplio. En el caso de los nahuas de Puebla, se
acostumbra tocar marchas en las procesiones que acompañan al difunto al
panteón.

12. Marcha fúnebre 2 (ceremonial para entierro) / 2'27"
Pueblo indígena: Chatino.

Intérpretes: Banda de Tataltepec de Valdés, representante Hilario Gómez Ramírez.
Procedencia: Tataltepec de Valdéz, Oaxaca.
Grabado en el XLIV Encuentro de Música y Danza Indígena en Santa
Catarina Juquila, Oaxaca por Jesús Sánchez en 1981.Fuente. EMDIXLIV C3.

Oaxaca es uno de los estados con mayor tradición en bandas de viento.
En la mayoría de los grupos indígenas de la región la banda llega a
alcanzar extraordinaria relevancia, al grado de que existen comunidades
donde miembros específicos de ellas aprenden primero a leer música que
palabras. Entre los Chatino, la banda de viento juega un papel
ceremonial importante para el entierro, ya que a solicitud de los
familiares del difunto, la música lo acompaña en el último adiós.

13. El muerto (música para la celebración del Xantolo)*. /3'15"
Pueblo indígena: Nahua de Hidalgo.

Intérpretes: Cirino Moedano, violín y voz; Alejandro Moedano, jarana y Víctor Moedano, huapanguera y voz.
Procedencia: Huxilititla, Huejutla, Hidalgo.
Grabado en el Centro de Producción Musical Indígena, Estudio Gabriel Saldivar en 2000.

El Xantolo, es la fiesta de los difuntos, que como todas las
celebraciones de día de muertos en México, se funda en una creencia
básica: las ánimas de los fieles difuntos llegan durante esta fecha a
estar con sus familiares y amigos. Esta celebración entre los nahuas de
Hidalgo se inicia el 29 de septiembre, fecha en que se celebra a San
Miguel. Jurado (FONCA, 2000) nos explica que en el caso de Huasteca
hidalguense, este día se realiza la primera ofrenda a los muertos, en
los altares familiares y en el cementerio, marcando una serie de
actividades tanto en el campo ritual como en el laboral, al interior
del grupo doméstico.

Dentro de las festividades del Xantolo las comparsas de viejos o
huehues se reúnen al llamado del mayordomo o "capitán", quien es el
encargado de organizar los ensayos y de contratar a los músicos que
acompañarán a la cuadrilla, además es el encargado de recolectar lo que
reciben de los hogares donde hacen sus representaciones y que serán
utilizadas para la fiesta del 30 de noviembre que es la
"desenmascarada". El cargo de "capitán", dura generalmente siete años,
y cada año, inicia sus actividades desde el 29 de septiembre y
finalizan entre el 10 y el 30 de noviembre (FONCA, 2000).

Las comparsas de viejos, están integradas por varones jóvenes, que se
agrupan en número variable. Esta danza esta conformada principalmente
por dos personajes: el viejo y la vieja. El vestuario del viejo
corresponde a la indumentaria actual de los hombres, salvo que llevan
máscaras de madera que actualmente se han visto sustituidas por
máscaras de plástico. Las viejas, (que son hombres disfrazados de
mujeres) visten como las jóvenes de la comunidad o las mestizas. Estas
comparsas van de casa en casa pidiendo autorización para bailar en el
solar de alguna casa, a cambio de algún tipo de "pago".

La danza se puede dividir en dos partes. La primera que corresponde a
la danza propiamente dicha. La segunda es la dramatización de un hecho
determinado relacionado con la muerte. "La comunidad denomina a esta
segunda parte como "juego", que es la representación de un tema en
torno a la muerte, teatralizado por los viejos y acompañados por la
música del trío huasteco" (Jurado, 1995: 173). El ejemplo que se
presenta en este fonograma corresponde a esta parte de los juegos, los
cuales son psicodramas que permiten el flujo de sentimientos y
experiencias vividas por la comunidad.

14. Agustín (marcha fúnebre) / 6'40"
Pueblo indígena: Chontal de Oaxaca.

Intérpretes: Banda de Santa María Huamelula (14 elementos), dotación
instrumental: una batería, 3 saxofones tenores, 6 saxofones altos y 4
trompetas, representados por Aurelio Ruiz Barrera.
Procedencia: Santa María Huamelula, Oaxaca.
Grabado en Santa María Huamelula en 1999.

El número de ejecutantes en las bandas ha sido variable, aumentando o
disminuyendo según las necesidades de la instrumentación del repertorio
que se pretende o por falta o sobre cupo de elementos. También tenemos
casos en que la incorporación de nuevos instrumentos como el teclado o
la batería reducen el número de músicos que se necesitan para
interpretar determinada pieza, pues un solo músico puede tocar o hacer
la función de varios instrumentos a la vez. Tal es el caso de esta
marcha fúnebre, donde la batería hace la función de la tambora, tarola,
timbales, y platillos.

15. Primer Son del Costumbre de Ofrenda a los Espíritus / 6'10"
Pueblo indígena: Totonaco de Puebla.

Interpretes: Arpa: Miguel Eduardo Cruz, arpa y Domingo Diego Francisco, violín.
Procedencia: Pantepec, Huauchinango, Puebla.
Grabado en el Centro de Producción Musical Indígena, Estudio Gabriel Saldivar en 2000.

Sin duda la festividad religiosa más extendida en todas las comunidades
Totonacas es la de Día de Muertos o Ninín celebración que se dedica a
los difuntos chicos y grandes, la cual, consta de cuatro momentos:

1.- San Lucas; 18 de octubre.
2.- Ninín el día de los muertos, el Todos Santos; del 31 de octubre al 2 de noviembre.
3.- Xa actumajat, la octava; 8 y 9 de noviembre.
4.- San Andrés ("Sanandrés"); 30 de noviembre.

Todos los vivos y muertos del totonacapan quedan comprendidos por esta
cadena de eventos rituales. La cruz del sepulcro se coloca en dirección
oeste, donde va la cabeza del difunto, por donde transita para llegar
al más allá. En cambio los vivos se colocan mirando hacia el oriente
para dormir, pues al día siguiente acompañarán al sol naciente.

Durante esta celebración se acostumbra poner una ofrenda donde todos
los alimentos deben de estar humeantes y olorosos ya que para los
indígenas totonacos el ser humano al morir prolonga su existencia entre
los vivos a través del alma y ellos conciben a esta como una fuerza,
acaso como un humo o niebla; y por tanto no pueden tomar los alimentos
de la ofrenda, sino únicamente el humo y el olor de las cosas. También
se acostumbra invocar a los difuntos con plegarias como la siguiente:

"Humildemente damos su ofrenda, aquí estamos en el hogar de espera,
parados, sentados, de día y de noche tenéis nuestro canto y palabra,
escucha los estruendos de los cohetes y el repique de las campanas.
Aquí en su verso cantamos, les tocamos y bailamos su música de
costumbre. Todos aquí reunidos con mucha alegría, ustedes han de
dispensar nuestros dueños, que no habrá dolor alguno, ni pleitos, ni
siquiera insinuaremos una mohina (coraje) o envidia. He aquí nuestra
honra, esta pequeña y humilde ofrenda de nuestras comidas como una
muestra de agradecimiento, de su benevolencia venida en este su lugar
de paso. Ustedes, dueños y progenitores, dadores de nuestros
conocimientos: la memoria...

Damos el perfume de las flores, la melodía de nuestros cantos. No se
molestarán, ustedes son el motivo de nuestra espera de paso, en este
humilde paraje: Kantiyán su casa sagrada. Comed y bebed parte de
nuestra cosecha, wati (tamal de carne) que es su sustento".

No se puede acompañar la plegaria sin su acompañamiento musical. Es
necesario escuchar la plegaria cantada de un curandero acompañado por
el arpa y el violín para sentir a que punto, plegaria y música siguen
la misma melodía, como el ritmo. La música de arpa y violín se
acostumbra tocar durante esta celebración.

Violines y arpas son instrumentos europeos, pero los indígenas los
utilizan de modo muy poco ortodoxo. El violín no tiene nada de
particular, si no es su rusticidad. Se les compra con los fabricantes
de Huauchinango, pues debe ser de madera de pino y esta no se encuentra
en esa región. Para la música de la costumbre el músico despoja su
instrumento, generalmente, de la primera y toca solamente con tres
cuerdas.

El arpa está hecha en madera de cedro. El número de cuerdas varía de 19
a 24. todavía se fabrica en la región, en muchos poblados;
particularmente en Pápalo y Petlacotla. Hay dos modelos: uno grande y
otro pequeño. El músico, acuclillado sobre el suelo o sentado en un
taburete, tañe con su mano izquierda las cinco cuerdas más altas para
el acompañamiento y toca las melodías en las demás.

CREDITOS

Realización Edición y Masterización: Julio Herrera, Ing. Julio Delgado
Investigación Fotografía de portada: Camilo Camacho Julio Herrera, María Eugenia Jurado. (FONCA, 2000)
Compilación musical: Julio Delgado y Rafael Rodríguez
Asistentes: Mireya Carrillo, Alejandrina González y Omar Alvarez
Grabación: Julio Delgado / Aurelio Ruiz Barrera / Jesús Sánchez
/Rodolfo Sánchez / Alejandro Méndez Pablo Romero /Alejandro Méndez
/Enrique Greiner


En bajo bitrate pero vale totalmente la pena.

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Música para los Muertos

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